El joven Uratha pasa la noche junto a sus semejantes, sin descanso alguno y lanzando una que otra pregunta a quien vela la luna junto a el. No se siente confiado, pues cree que no puede haber surgido tal maldición de la nada, preguntándose a si mismo por el resto de su familia, de su linaje. Tantas dudas que todavía faltan por resolver, que atormentan su mente causándole ira consigo mismo, haciéndolo sentir solo en el mundo, a pesar de que su clan, o bueno, los vestigios de el aun lo acompañan.
Al amanecer, no puede creer que todos aquellos que en la noche anterior eran fuertes y grandes criaturas, hoy sean personas como las que habitan las grandes ciudades. Se pregunta por el misterio de su vivir, de su existir y como nunca antes nadie encontró en ellos algo mas que un mito o leyendas de criaturas de cuentos de hadas que solo rondan para luchar contra vampiros y otras dementes ideas.
En un momento de tranquilidad, se le acerca un viejo hombre con su cuerpo totalmente marcado en cicatrices, pero con una peculiar marca.
Anciano: Yo soy Hrafnkell Ingunn, soy el penultimo descendiente del linaje Ingunn de la luna purpura. Nosotros somos los mas antiguos moradores de todos los secretos Uratha y nuestra marca simboliza la luna creciente con la que los Dioses marcaron al primero de nuestra raza. Se que tienes miles de preguntas aun, se que te atormenta todavía el hecho de sentirte solo, pero te digo que tu dolor es compartido con mas algunos otros aquí.
Deum: Como así, a que te refieres?
Hrafnkell: Si joven Rabru, en los últimos 10 años hemos estado buscando en todo el mundo a jóvenes iniciados como tu, con la esperanza de encontrar algún rastro de otros grupos y clanes que sobrevivan a pesar de la rápida expansión de las ciudades.
Deum: Y eso que tiene que ver con mi soledad?
Hrafnkell: Aquí hay mas de uno que lleva marcas consigo que jamas habíamos visto, marcas que impulsan nuestra búsqueda.
Deum: A que te refieres con eso, entonces mi marca no es de este clan?
Hrafnkell: No joven Rabru, quiero decir que anoche Rimto no te dijo toda la verdad. Uno de los mas ancianos en nuestro clan tiene la ferviente creencia que tu familia se unió a otro clan. Hace poco mas de 50 años que por culpa de un joven torpe, tu padre, fue descubierta la existencia de nuestro clan. Tu abuelo tomo la decisión de hacer la familia a un lado de este clan y tomar un rumbo diferente, dejándote a ti en mis manos. Yo me encargue de mantenerte alejado de los problemas que pudieras sortear y de que a su debido tiempo no te dieras cuenta de la gran fuerza que llevas contigo. En estos momentos nuestro clan intenta encontrar de nuevo a tu familia, la unidad es necesario, o sino tal vez es cuestión de un poco mas de tiempo para que desaparezcamos.
Hrafnkell: Tu llevas contigo la responsabilidad e tu familia joven Rabru, tu eres nuestra única conexión con ellos y no queremos perdernos para siempre.
El anciano se aleja plácidamente y deja al joven Uratha con mas dudas de las que resolvió, tal vez esa era su intención para captar su atención y ponerla en pro de su búsqueda.