Una mujer con guardapolvo sube por las escaleras y se encuentra con alguien, con prisa la mujer pide excusas y sigue su camino escaleras arriba. El hombre se queda mirando a la mujer y desde el sitio donde está le grita que no hay problema, este sigue su camino con la calma que llevaba. La mujer corre entre los policías que guardan los pasillos del viejo hotel, a medida que ella pasa todos van saludándola con un fuerte y claro –Buenos días detective- a lo que ella no responde nada y sigue con precisión su marcha hasta el último piso del edificio.
En el último piso, al final del corredor se encuentran algunas cintas perimetrales y dos hombres de traje hablando entre sí y tomando nota, la mujer se aproxima hasta los hombres y los saluda con un agitado “Buenos días”, los hombres voltean a mirarla y se hacen hacia un lado dejándola pasar; la mujer entra a la habitación donde se encuentra una mujer rubia también con guardapolvo junto a un cadáver de un pequeño niño, esta voltea a mirarla y con una expresión sonriente se dirige a la recién llegada a la habitación –Buenos días detective Morrisson, ¿ya le han dado el informe del caso?- La mujer la mira también con un gesto sonriente de amabilidad y un poco más calmada responde –Buenos días Rose, sí, el teniente ya me dio la información que tenemos del caso, ¿qué más se sabe de las víctimas?- la mujer rubia se levanta y caminando hacia la detective Morrisson dice –Bueno, tenemos 3 niños estrangulados con lo que parece nailon de pesca, hay un hombre en la ducha del baño con la cara completamente desfigurada y una mujer degollada en la mesa de la cocina que fue clavada al piso y a la mesa de pies y manos.- La detective Morrisson camina hacia la cocina para revisar la escena y comenzar con el examen de los cadáveres antes que se los lleven.
La detective Morrissón comienza a examinar los cadáveres y los diferentes puntos del pequeño apartamento, este está completamente vacío y parece que así estuvo durante mucho tiempo. La mesa de la cocina había sido traída recientemente, estaba completamente nueva, como si recién hubiese salido de un almacén de artículos y muebles para el hogar. El hombre en la ducha del baño y la mujer en la cocina habían sido limpiados de una forma impecable, y en el apartamento no había rastros de sangre en el viejo piso de baldosa y se podía identificar a simple vista que este no había sido limpiado. Era una situación rara, puesto que al parecer los cuerpos habían sido traídos a este sitio después de haber tenido lugar el asesinato. A la escena llega el hombre que la detective Morrisson se encontró en la mañana, este completamente protegido con bioseguridad levanta cada uno de los cuerpos para llevarlos a la autopsia en la morgue del departamento de policía.
La luz del día comienza a desaparecer y en las calles los postes comienzan a encenderse, la habitación no tiene energía por lo que las dos detectives utilizan un generador eléctrico para poder iluminar con algunos reflectores pequeños. Los policías se retiran de la escena y las dos mujeres quedan solas en el edificio abandonado investigando el lugar. Una de las mujeres se detiene un momento y dice en voz baja –Hay alguien en la azotea- Las mujeres buscan sus armas en cuarto principal de la habitación, pero se llevan la sorpresa de no encontrarlas e inmediatamente se desesperan, pero una de ellas saca su arma auxiliar del tobillo y entonces se dirigen juntas a la azotea del edificio.
Las dos mujeres suben cuidadosamente por las escaleras que dirigen a la puerta de la azotea, el edificio es bastante oscuro así que llevan una pequeña linterna de luz tenue e inservible. Al llegar a la puerta, la detective Rose quien se encuentra desarmada, abre cuidadosamente mientras la otra mujer apunta y va saliendo sigilosamente a la última planta del edificio, pero de un momento a otro es recibida con un fuerte golpe el cual la desarma y tumba a las dos mujeres por las escaleras. Se incorporan después de rodar por las escaleras y al mirar a la puerta al final de las escaleras, logran ver la silueta de un hombre fornido de estatura media-alta.Ellas corren por su vida al verse desarmadas, el hombre comienza a descender las escaleras con gran velocidad mientras ellas siguen su camino entre los corredores y escaleras del edificio abandonado. Deben bajar 11 pisos para poder llegar a la entrada, pero el edificio está completamente a oscuras y más de una vez tropiezan y caen, haciendo que el hombre se acerque más a ellas. Las mujeres siguen su camino con prisa, corriendo y levantándose cada vez que se topan con un obstáculo y caen, pero están decididas a salvar su vida a como dé lugar. Se encuentran en el piso 6 el cual tiene algunos escombros en las escaleras principales y para llegar a las auxiliares deben ir hasta la parte de atrás del piso para acceder a la zona de personal. Las mujeres corren con gran velocidad iluminando su camino con la pequeña linterna que carga Rose, todos los pasillos son iguales y algunos se conectan entre sí, haciendo que en algunas ocasiones den más de una vuelta por el mismo lugar y arriesgando a que el hombre las alcance. Ellas comienzan a evitar girar más de una vez hacia un mismo lado para dejar de dar vueltas en un mismo lugar, de esta forma logran encontrar la puerta al final de uno de los pasillos, pero al llegar a ella se topan con que está cerrada con candado; el cual comienzan a forcejear y golpear para intentar abrir, pero es completamente inútil pues el candado es demasiado grande para ser arrancado tan fácilmente y no tienen sus armas para dispararle. Mientras tanto el hombre llega donde las mujeres y sin detenerse se abalanza sobre ellas golpeándolas contra la puerta y tumbándolas inmediatamente, dejando a las dos mujeres inconscientes en el piso del corredor. La detective Morrisson despierta, en el cuarto se escuchan casi enmudecidos los quejidos de Rose, que frente a ella y completamente amarrada y amordazada es violada por su captor. La luz que entra por la ventana de la habitación revela el rostro del hombre y con sorpresa se da cuenta que es la misma persona que ya en dos ocasiones se había encontrado. La primera fue en las escaleras cuando subía por primera vez a la habitación donde se encontraban los cuerpos, y la segunda fue cuando él recogió los cuerpos para llevarlos a la morgue. Los llantos y quejidos de desesperación y dolor de Rose enfurecen a la detective Morrisson, la cual intenta moverse pero al mirar su cuerpo se da cuenta que está completamente desnuda y amarrada de la misma manera que lo está su compañera. Rose es montada sin descanso por aquel sádico desconocido, en algunas partes de su cuerpo se pueden ver algunas laceraciones producto de golpes que este le ha dado a la indefensa mujer que pierde sus gritos entre las fibras de la tela que tiene en su boca. En un momento la mirada de la pobre mujer se cruza con la de su compañera, sus ojos rojos bañados en las lágrimas de dolor que aquel degenerado le está causando, el vaivén de su cuerpo indefenso y la expresión de satisfacción perniciosa de aquel hombre hacen que Morrisson una vez más comience a luchar contra sus ataduras. Ella no pude permitir que eso siga sucediendo, sabe que es de las peores cosas que le pueden ocurrir a una mujer y con gran determinación comienza a aflojar las cuerdas que amarran sus manos, lo hace suavemente y con fuerza para que el hombre no se dé cuenta y así poder sorprenderlo. Mientras tanto, la ausencia de las dos mujeres ha causado preocupación entre sus compañeros del departamento de policía, llaman a sus teléfonos pero estos se encuentran apagados y el hotel no tiene líneas a las cuales comunicarse. Esto hace que algunos de sus compañeros decidan salir a buscarlas y el primer lugar para comenzar es el hotel, lugar en que las dos jóvenes son dos víctimas más de este psicópata. Morrisson logra soltar el nudo de sus manos y rápidamente se levanta y golpea al hombre repetidas veces con la pequeña linterna, que era lo más cercano. La mujer se abalanza sobre el hombre y comienza a golpearlo una y otra vez hasta dejarlo completamente inconsciente, mientras su compañera sigue llorando de dolor tumbada boca abajo en el piso mojado con su sudor y lágrimas. Morrisson se levanta y quita el trapo de su boca, desata sus pies e inmediatamente hace lo mismo con su compañera quien comienza a llorar fuertemente haciendo que los policías se alarmen los policías, los cuales suben rápidamente encontrándose con las dos mujeres completamente desnudas arrodilladas en el piso, estos apresuradamente llevan al hombre y a las detectives al departamento de policía.
El asesino confiesa toda la verdad, él era la misma persona detrás del asesinato de la familia y habla de otros 6 asesinatos más, pero con una risa de tranquilidad cuenta que todo ha sido parte de un plan. Con una mirada perversa en sus ojos le pregunta al detective -¿Qué se siente que los hayan violado a todos tan solo haciéndolo con una mujer?- Es en este momento en el que el detective se da cuenta del propósito de este demente. De una u otra forma el asesino había estado jugando con todo el departamento de la policía, los cuerpos de los asesinatos habían desaparecido misteriosamente de la morgue, siempre habían sido ellas dos las que investigaban los casos y al final el propósito era violar a una mujer de la ley para hacer un juego de palabras. El policía iracundo desenvaina su arma y mientras descarga su arma en el asesino se escuchan los gritos desaforados del policía diciendo -¡La mujer que violaste es mi hija maldito demente!-. El cuerpo del asesino cae súbitamente en el piso de la habitación, inmediatamente entran más policías para sacar al hombre ofuscado y al asesino agonizante tirado en el piso. De esto nunca más se volvió a hablar, quedó como un documento más en los archivos de casos inconclusos de la policía, pero al final se hizo justicia por la mano de la ley.


